
La mejor para crepes y tostadas.
1 kg manzanas peladas sin semillas
300 g azúcar
2 cucharadas soperas zumo de limón
1 rama de canela
2 clavos enteros
200 ml agua para que no se quema en la cazuela.
Juntar todos los ingredientes en una cazuela y hervir a fuego lento una media hora, hasta que la manzana se deshace y la consistencia se cambia a una más densa. Mientras tanto se lava y esteriliza en agua herviendo los tarros de cristal con las tapas y se las deja secar encima de un paño limpio. Se llena los tarros con la marmelada todavía bien caliente, enseguida los cierra y se pone en baño maría (en una cazuela encima de una rejilla para que no están en contacto con el calor, cubiertos unos cm de agua por encima de las tapas) durante 10 minutos. Se puede quitar la rama de canela y los clavos antes de llenar los tarros.


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